LECCIÓN 5.2
El onboarding, el momento privilegiado
TIEMPO REQUERIDO
1 horaJusto después de que alguien meta su correo se abre una ventana de oportunidad en la que tienes toda su atención porque quiere el recurso para el que te ha dado sus datos de contacto.
Por eso, el primer correo que mandes es, inevitablemente, el email con más aperturas de toda tu lista.
Entre este momento —el de introducir el usuario su correo— y la única fase obligatoria —la entrega de la promesa— podrías incluir muchas piezas:
- Una página intermedia justo después de pulsar el botón. Sirve para informar (“te acaba de llegar un correo”), para cualificar, para soltar un chascarrillo, para abrir un segundo canal de comunicación o incluso para hacer una oferta temprana.
- El email de doble opt-in o email de confirmación, que ojo, por más que diga la gente no es estrictamente obligatorio.
- Una página de confirmación después de un supuesto email de doble opt-in, donde puedes hacer lo que no hiciste en la primera.
EXPLOIT
🤯 El primer email es el más abierto
Y casi todo el mundo lo desperdicia dejando el doble opt-in que trae preconfigurado la herramienta. Ese email, tal cual viene de fábrica, sirve para una sola cosa: perderte alrededor del 25% de tus registros, porque una de cada cuatro personas no lo confirma nunca. Si lo vas a poner, que trabaje: sube la temperatura contando lo que viene, sienta expectativas en las dos direcciones y consigue el primer clic. Y si no, que el primer email ya entregue la promesa.
Cinco jugadas que podrías querer hacer en este onboarding
Y en las dos direcciones:
Qué puede esperar de ti —cuántos correos, cada cuánto, sobre qué— y qué esperas tú de él: que responda, que ponga en práctica, que te avise si algo no le encaja.
Es flipante, pero un usuario al que le has dicho lo que esperas de él se comporta distinto que uno al que no le dices nada.
Contarle lo bueno que viene: las lecciones que va a recibir, las anécdotas que le vas a contar, lo que va a saber hacer al final.
Aquí funcionan muy bien los cliffhangers, como en las series, construidos como magnetizers que ya hemos visto en otras lecciones.
Preguntarle qué tipo de ICP es para poder personalizar después.
En Parango lo hacemos con dos preguntas. Solo dos. Y con esas dos ubicamos al usuario en los 7 perfiles que sabemos que se relacionan con nosotros. Lo responde el 83% de la gente que se registra.
Ocho de cada diez personas contándote quién es y qué le pasa cambia radicalmente los resultados si puedes luego darle a cada uno un contenido personalizado.
EXPLOIT
🤯 De menos a más, y solo lo accionable
Es tentadorísimo hacer 7, 8, 10 preguntas. Haz solo preguntas cuya respuesta vayas a usar de verdad durante la secuencia. Recoger información por recoger información es el mal.
Ya tienes el email. Aquí puedes conseguir el WhatsApp, que se una a un grupo de Telegram, que agende una llamada…
En Parango abrimos WhatsApp, y lo hace el 30% de los registros. Tres de cada diez personas escribiéndote a un canal donde la conversación es mucho más directa también mejora las métricas.
¿Y para qué sirve? Para tres cosas muy concretas:
- Preguntar al final del lead magnet qué le ha parecido y cómo mejorarlo —material directo para iterar.
- Arrancar una conversación de verdad, porque esto va de relaciones, y intercambiando un puñado de whatsapps la relación fluye más rápido.
- Si haces una oferta y no la compra, preguntarle por qué.
👀 Ojito. Un canal abierto y no atenderlo bien es peor que no tenerlo, porque da un mal feeling al usuario.
Ofrecer un producto de pago muy barato, conectado con la misma promesa que el lead magnet y con una ventana de tiempo para poder acceder a él muy corta: los próximos 30 minutos, las próximas 24 horas…
Es especialmente útil si estás comprando tráfico y necesitas recuperar la inversión rápido. Es el front-end freemium de la Lección 4.3 puesto en el onboarding.
Todo es factible, todo puede tener su razón de ser, pero todo es trabajo adicional de montaje y de mantenimiento. Así que ojito:
IDEA CLAVE
💣 Nada de hacer por hacer
Si quieres cualificar pero no sabes montarlo técnicamente, no lo montes. Si te encantaría abrir un canal pero no vas a tener recursos para alimentarlo, no lo abras. Si quieres una oferta temporal pero no te da tiempo a prepararla, olvídate y ya habrá tiempo. Menos es más: empieza sencillo, entiende cómo respira tu secuencia y a partir de ahí itera. Porque lo importante de verdad viene en la lección siguiente.
- Elige qué quieres que pase en tu onboarding. De las cinco jugadas, marca las que tu proyecto justifica hoy.
- Decide para cada pieza dónde va. En una página intermedia, en el email de confirmación/doble opt-in o en la página de confirmación.
🤜🤛 ¡Buen trabajo!